 Esta es una anécdota de esas que ha podido ocurrir en cualquier familia numerosa de las de antes, de las de toda la vida, en una casa cualquiera también de las de antes, casas donde no existía internet, ni ordenadores, ni juguetes electrónicos… casas y tiempos en los que había una única cadena de televisión y además estaba totalmente controlada por adultos.
Eran tiempos en los que los juegos dependían de la imaginación de los niños que tenían que ingeniárselas para llenar horas y horas de tiempo libre en los calurosos meses de verano |